Gran artículo. Siempre he bebido café con leche a lo español, digamos, pero tengo muchos amigos italianos y de haber estado allí me tira mucho más el macchiato ahora. Cortito y al pie, con espumita. Es más lio en casa con el espumador a pilas ponerte a montar leche pero se agradece el esfuerzo.

Por cierto, en las variantes del espresso en las pestañas, hay una errata donde pone “CAFÉ VIENÉS”.

He encontrado este blog justo esta mañana que me quería comprar de una vez por todas, de arrebato de lunes, una cafetera espresso pequeña, para mí, que salga rico y corto, y aquí me hallo.
Un saludo!